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lunes, 25 de octubre de 2010

El niño enfermo


Había una vez un chico que nació enfermo. Tenía una enfermedad que no tenía cura. Ahora tenía 17 años y podría morir en cualquier momento. Siempre vivía en su casa, bajo el cuidado de su madre. Ya estaba harto y decidió salir solo por primera vez. Le pidió permiso a su madre y ella aceptó.
Caminando por su barrio vio muchas tiendas. Al pasar por una tienda de música y ver el escaparate, notó la presencia de una niña muy tierna de su misma edad. Fue amor a primera vista. Abrió la puerta y entró sin mirar nada que no fuera ella. Acercándose poco a poco, llegó al mostrador donde se encontraba ella. Ella lo miró y le dijo sonriente:
- ¿Te puedo ayudar en algo?
Mientras él pensaba que era la sonrisa más hermosa que había visto en toda su vida, sintió deseos de besarla en ese mismo instante. Tartamudeando, le dijo:
- Sí, eeehhh, uuuhhh… me gustaría comprar un CD.
Sin pensar, tomó el primero que vio y le dio el dinero.
- ¿Quieres que te lo envuelva? – preguntó la niña.
Sonriendo de nuevo, él respondió que sí moviendo la cabeza, y ella fue al almacén para volver con el paquete envuelto y entregárselo. Él lo tomó y salió de la tienda. Se fue a su casa, y desde ese día en adelante visitó la tienda todos los días para comprar un CD. Siempre se los envolvía la niña para luego llevárselos a su casa y meterlos en su armario. Él era muy tímido para invitarla a salir y, aunque trataba, no podía. Su madre se enteró de esto e intentó animarlo a que se aventurara, así que al siguiente día se armó de coraje y se dirigió a la tienda. Como todos los días, compró otra vez un CD y, como siempre, ella se fue atrás para envolvérselo. Él tomó el CD y, mientras ella no estaba viendo, rápidamente dejó su teléfono en el mostrador y salió corriendo de la tienda…
En su casa sonó el teléfono. Su madre contestó.
- ¡Buenas!
Era la niña. Preguntó por su hijo, y la madre desconsolada comenzó a llorar mientras decía:
- ¿Qué? ¿No sabes que murió ayer?
Hubo un silencio prolongado, excepto los lamentos de su madre. Más tarde, la mamá entró en el cuarto de su hijo para recordarlo. Decidió empezar por ver su ropa, así que abrió su armario. Para su sorpresa, se topó con montones de CDs envueltos. Ni uno estaba abierto. Le causó curiosodad ver tantos y no se resistió, tomó uno y se sentó sobre la cama para verlo. Al hacer esto, un pequeño pedazo de papel salió de la cajita de plástico. La madre lo recogió para leerlo y decía: “¡¡¡Hola!!! Eres súper guapo. ¿Quieres salir conmigo? T.Q.M. Sofía”.
De tanta emoción, la madre abrió otro, y otro pedazo de papel salió de la cajita; y así pasó con todos los Cds. Todos los papelitos decían lo mismo…
Moraleja: así es la vida. No esperes demasiado para decirle a ese alguien especial lo que sientes. Díselo hoy. Mañana puede ser muy tarde.

3 comentarios:

  1. aissshhh!!! que historia tan bonita y triste!!!

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  2. ¡qué bonita! me gusta mucho... sigue así.

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  3. Fran soy adrian el hermano de yaiza. me encanta tu blogg . me ha gustado mucho la historia de los Cds. un abrazo y a ver si nos vemos pronto

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